
¿En qué consiste?
A medida que envejecemos nuestro rostro refleja los efectos de la acción del sol, del estrés y de los elementos ambientales de desgaste cotidiano. Existen diferentes tipos de manchas: los léntigos y el melasma son las más comunes. Cada tipo de mancha requiere un determinado tratamiento. Los peeling y la Luz Pulsada son herramientas más habituales.
¿Cómo funciona la luz pulsada?
La luz pulsada intensa (IPL) es una fuente lumínica de alta intensidad que abarca un rango más o menos estrecho de colores que producen un efecto diferente en la piel. De esta manera, la luz barre todas las irregularidades, estructuras indeseables o lesiones oscuras de la piel. Sin dañar la piel, la luz penetra en las capas profundas y es absorbida por la hemoglobina, en el caso de tratarse de lesiones vasculares, o por el pigmento de la mancha a tratar, y la piel comienza su proceso natural de curación. Se produce así una disminución del pigmento sin producir daños superficiales en la piel. Además estimula el colágeno, mejorando las arrugas finas y cerrando el poro.
¿Para quién?
Solicítenos más información y valoraremos si le vendría bien este tratamiento.
Beneficios
- Elimina manchas (lentigos) faciales, en cuello y escote, y en manos
- Borra rojeces (cuperosis) y vasos sanguíneos superficiales
- Mejora sustancialmente la rosácea
- Rejuvenecer la piel
- Borrar las líneas faciales finas
- Cierra los poros de la piel
Aplicación
20 minutos
Anestesia
No requiere
Resultados
Desde la primera sesión
Postratamiento
No deja secuelas. La persona se puede incorporar a su rutina inmediatamente después del tratamiento.
Precio orientativo
Desde 100 €