Después del verano, es habitual que las manchas de la piel sean más visibles. Los meses de sol, la exposición a la radiación ultravioleta y el paso del tiempo pueden hacer que determinadas alteraciones de la pigmentación se acentúen, especialmente en zonas como el rostro, el cuello, el escote y las manos.
Por eso, con la llegada del otoño, octubre se convierte en un momento especialmente interesante para valorar un tratamiento despigmentante.
Pero hay algo importante: no todas las manchas son iguales y no todas deben tratarse de la misma manera.
¿Por qué octubre es un buen momento para tratar las manchas?
Durante el verano nuestra piel está mucho más expuesta a la radiación solar. Esto puede favorecer la aparición o intensificación de diferentes tipos de hiperpigmentación.
Con la llegada del otoño, disminuye progresivamente la exposición solar intensa y podemos empezar a planificar determinados tratamientos que requieren evitar el sol durante el proceso de recuperación.
Por eso, octubre es un buen momento para valorar el estado de la piel después del verano, identificar las manchas y comenzar a diseñar un protocolo personalizado.
Además, empezar ahora permite trabajar de forma progresiva y llegar a los meses de mayor exposición solar con la piel mejor preparada.
¿Qué tipo de manchas podemos encontrar?
Cuando hablamos de manchas no estamos hablando de una única alteración.
Entre las más habituales encontramos los léntigos solares y el melasma, aunque también pueden aparecer hiperpigmentaciones posteriores a procesos inflamatorios u otros cambios en la pigmentación.
Los léntigos suelen estar relacionados con la exposición solar acumulada y aparecen con frecuencia en zonas expuestas como el rostro y las manos.
El melasma, por otro lado, puede estar relacionado con factores hormonales y la exposición solar, y requiere un abordaje especialmente cuidadoso porque puede reaparecer.
Por eso, antes de comenzar cualquier tratamiento, es fundamental determinar qué tipo de mancha tenemos delante.
¿Qué tratamientos utilizamos para las manchas?
En Clínica Remo contamos con diferentes herramientas para trabajar las alteraciones de la pigmentación.
Peeling químico
Los peelings permiten renovar de forma controlada las capas superficiales de la piel.
Dependiendo del tipo de piel y del objetivo del tratamiento, pueden utilizarse diferentes sustancias. En Clínica Remo se emplean, entre otros, peelings con ácido salicílico, glicólico, fenol o combinaciones de ácidos y retinol.
Algunos protocolos están indicados para tratar melasma e hiperpigmentaciones, además de mejorar la textura y unificar el tono de la piel.
Luz Pulsada Intensa (IPL)
La IPL permite actuar sobre determinados pigmentos de la piel mediante una fuente de luz que es absorbida por la melanina.
Además de trabajar determinadas manchas, puede mejorar otros aspectos de la piel como las rojeces, las líneas finas o la apariencia del poro.
Láser Q-Switched
El láser Q-Switched permite trabajar de forma específica determinadas lesiones pigmentadas, respetando el tejido sano que las rodea.
Es una de las herramientas que Clínica Remo utiliza dentro de sus protocolos para tratar diferentes tipos de manchas.
¿Todas las manchas necesitan el mismo tratamiento?
No.
Y este es uno de los puntos más importantes cuando hablamos de medicina estética.
Tratar una mancha sin saber exactamente qué tipo de lesión estamos tratando puede no ser la mejor estrategia.
En Clínica Remo partimos de una valoración para analizar la piel y determinar qué tratamiento puede ser más adecuado en cada caso.
En algunas personas será suficiente con un protocolo específico. En otras, puede ser necesario combinar diferentes herramientas y acompañar el tratamiento en clínica con cuidados domiciliarios y fotoprotección.
En el caso del melasma, por ejemplo, el abordaje puede incluir peeling, láser Q-Switched, tratamiento despigmentante domiciliario y fotoprotección durante todo el año.
Octubre puede ser el momento de empezar
Si después del verano has notado que algunas manchas son más visibles, que tu tono está menos uniforme o que tu piel ha perdido luminosidad, no esperes a que llegue la primavera para empezar a tratarlas.
El otoño permite planificar el tratamiento con tiempo y respetar los periodos de recuperación y las recomendaciones de fotoprotección que requiere cada procedimiento.
Eso sí, que sea octubre no significa que cualquier tratamiento sea adecuado para cualquier persona. La exposición solar, el tipo de mancha, el fototipo y el estado de la piel son factores que deben tenerse en cuenta.
¿Tienes manchas y no sabes qué tratamiento necesitas?
El primer paso no es elegir un láser, un peeling o una crema.
El primer paso es saber qué necesita tu piel.
En Clínica Remo estudiamos cada caso para diseñar un protocolo adaptado a las características de cada paciente.
📍 Clínica Remo · C/ Renueva, 10 · León
📞 603 04 07 89
La valoración médica previa es fundamental para determinar el diagnóstico y el tratamiento más adecuado para cada alteración de la pigmentación.